Alejandro Castañeda
México, 1995
Alejandro Castañeda trabaja entre la escultura y la instalación a partir del ensamblaje y desplazamiento de objetos y materiales asociados a códigos de identidad y contextos territoriales. Su práctica explora cómo ciertos gestos, hábitos y símbolos de pertenencia incorporan estructuras informales de poder que, al naturalizarse en la vida diaria, revelan cómo distintas formas de violencia se adhieren a los cuerpos, los afectos y las relaciones cotidianas.
A través de materiales como vaqueta, arcilla, madera y metal, desarrolla piezas donde el desgaste, la presión y la contención operan como huellas de vulnerabilidad y sometimiento. Los objetos empleados, a menudo asociados a masculinidad y violencia, son desplazados de su función habitual para alterar las relaciones que ejercen sobre el cuerpo y el arraigo cultural. El dibujo y la fotografía aparecen de manera paralela como herramientas de observación y construcción que acompañan su proceso de obra.
El lenguaje y el sonido funcionan como extensiones sensoriales de estas tensiones, incorporando frases, silencios y registros sonoros vinculados a estados de alerta, percepción corporal y memoria cultural. A través de resonancias asociadas a tecnologías de vigilancia y sonidos incorporados socialmente al paisaje cotidiano, sus obras construyen situaciones de tensión y proximidad donde el deseo, el silencio y la violencia permanecen latentes en el cuerpo y el espacio.